Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestra web mediante el análisis de tu navegación en nuestro sitio. Si continuas navegando, consideraremos que aceptas su uso. Para más información, consulta nuestra Política de Cookies.

X

30 de junio de 2017

“NO ME GUSTARÍA ENCONTRARME CON NINGUNO DE MIS PERSONALES EN EL MUNDO REAL, PERTENECEN AL VIRTUAL. QUIZÁS YO LES DECEPCIONARÍA”

Tan esperada como su último juego ha sido la presencia en GAMELAB 2017 de Fumito Ueda, creador de ICO, Shadow of the Colossus y The Last Guardian. Ante un abarrotado auditorio, el director creativo de GenDESIGN desgranó el proceso de creación de sus juegos. Desveló que a la hora de crear sus juegos no se centra en un enfoque concreto, sino que hay varios elementos que se combinan y crean una armonía. "Eso es lo que importa". Con una profunda formación artística, para Ueda la imagen es el elemento clave en el proceso de creación. De hecho, "cuando pienso en la idea del videojuego me imagino cómo será visualmente cuando esté acabado". Reconoció que para salvar las dificultades del proceso creativo, siempre se apoya en su carrera como animador, intentando mostrar visualmente lo que quiere, no con palabras. "De esta manera he sorteado los problemas en el proceso de creación; siempre recurro a las imágenes para que el equipo me entienda". Y nos obsequió con el equivalente japonés de nuestra expresión para estas situaciones: "ver una vez vale por escuchar 100 veces". Y tanto prima la imagen, que en sus juegos los lenguajes son inventados. De esta manera se consigue que el jugador sienta más real el mundo creado. "Yo pretendo que lo que aparece en la pantalla el jugador lo perciba como que está vivo, que lo sienta como real, y que luego se quede en el corazón". A la pregunta de a cuál, de todos los personajes que ha creado, le gustaría encontrarse en un bar, conocerlo en el mundo real, Ueda sorprendió con un "ninguno". "No podría elegir a uno solo de mis personajes, tengo bonitos recuerdos de todos. No me gustaría verlos en la vida real porque el mundo de los videojuegos es un mundo aparte, no es un mundo cotidiano. Es donde experimentamos lo no-cotidiano. Por eso no quiero que aparezcan en el mundo real mis personajes. Además si me vieran en el mundo real igual yo les decepcionaría", bromeó el creativo.