La sede
Barcelona: capital del Mediterráneo
Barcelona ejerce su vocación de gran metrópolis del Mediterráneo. Con una ubicación privilegiada en la Península Ibérica, entre el mar y la montaña, es la capital de Catalunya y la tradicional puerta de entrada a España
Su clima templado durante todo el año invita a vivirla intensamente en cada momento del día y de la noche. Paseando por sus calles, repletas de gente y de vida, se siente la hospitalidad y amabilidad de sus habitantes.
Su casco antiguo, formado por el Barrio Gótico y los barrios de la Ribera y el Raval, es famoso por sus edificios históricos. Un paseo a través de sus calles antiguas es esencial para comprender los diferentes períodos de la historia de Barcelona, para contemplar sus monumentos, la muralla romana entre edificios góticos perfectamente conservados, restos del Barrio Judío y, sobre todo, para disfrutar del ambiente mediterráneo que la caracteriza.
No hay otro lugar mejor para conocer Barcelona que la Rambla, una avenida bulliciosa y colorista que comienza junto al mar, en el Mirador de Colom, y asciende hasta la Plaça de Catalunya, punto de encuentro y centro de comunicaciones urbanas. Considerada como el corazón de la ciudad, viva y plural, se hace imprescindible recorrerla detenidamente: músicos espontáneos, cantantes de ópera, mimos, pintores, estatuas humanas, quioscos de flores y puestos de pájaros, el mercado de la Boqueria, el Gran Teatre del Liceu -recuperado a finales de 1999-, un sinfín de comercios y acogedores cafés conforman un paseo único e inolvidable.
Continuando hacia la montaña, nos adentramos en el Eixample, que constituye un modelo de ordenación urbana único en Europa. En el famoso Passeig de Gràcia, se encuentran las obras más representativas de este movimiento. Antoni Gaudí, Puig i Cadafalch y Domènech i Montaner plasmaron su creatividad en las viviendas de la burguesía catalana de entonces. Las casas Batlló, Amatller y Milà -más conocida como La Pedrera- son, entre otras, edificios que reúnen una multitud de colores y formas exuberantes, casi inauditos.
El Modernismo se palpa en toda la ciudad. Espectaculares construcciones como el templo de la Sagrada Família, obra inacabada de Gaudí, el Palau de la Música Catalana o el Park Güell configuran, entre otros, un legado modernista que sólo aquí puede contemplarse. Y que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad junto a la Casa Vicens, la Casa Batlló y la cripta de la Colònia Güell, la Pedrera, el Palau Güell, y el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau
Barcelona, dinámica y activa, está en constante proceso de renovación. En la última década ha experimentado una impresionante transformación. Con motivo de los JJ.OO. de 1992, catalogados en su día como los mejores de la historia, se ha abierto al mar y se ha dotado de una infraestructura viaria con la última tecnología. El gran acontecimiento del 92 dejó una rica herencia arquitectónica (el Palau Sant Jordi de Isozaki, el Estadi Olímpic-Lluís Companys, la Anella Olímpica, en la montaña de Montjuïc) y urbanística, que continúa su transformación tras el gran reto del Fórum Universal de las Culturas en el 2004.
Toda la información necesaria está disponible en la página web www.barcelonaturisme.cat



